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Lluvia de adhesiones a la “Red de Ciudades por la Agroecología”

Las ciudades agroecológicas dan el primer paso para coordinar políticas municipales sobre alimentación sostenible. Ocho ciudades de todo el estado han cumplido ya con el paso de adherirse formalmente a la Red de Ciudades por la Agroecología, una plataforma en la que participan los ayuntamientos y también colaboran asociaciones y organizaciones sociales que apoyan las estrategias municipales de alimentación sostenible. Las pioneras en la constitución de esta red son, junto al Ayuntamiento de Zaragoza y al de Valencia, ciudades como El Prat de Llobregat, Palma de Mallorca o Fuenlabrada , a las que se sumarán en las próximas semanas nuevas ciudades como Madrid, Lleida, Manresa, Córdoba y otras.

Hace mucho tiempo que las ciudades dejaron de ser comparsas en el desarrollo de políticas de alcance global y asumieron una posición de liderazgo. Las políticas municipales poco a poco se han ido convirtiendo, por méritos propios, en la vanguardia de la sostenibilidad, consiguiendo avances muy significativos en cuestiones como el transporte y la movilidad, la calidad del aire o, más recientemente, la alimentación sostenible. Las políticas que persiguen una alimentación sana, de proximidad, bajos insumos, ambientalmente responsable y socialmente justa se están convirtiendo en una de las principales líneas de avance en las estrategias integrales para la lucha contra el cambio climático, las dietas insaludables, la mejora de la salud, la protección de la calidad del agua la fertilidad del suelo o los paisajes culturales. En este sentido, y especialmente a partir de la firma del Tratado de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas (2015), las ciudades se han convertido en actores de primera línea, trabajando desde la perspectiva de un nuevo modelo de alimentación para sus ciudadanos. Los casos de ciudades que apoyan la recuperación y conservación del suelo agrario, la agricultura ecológica, los mercados locales, los circuitos cortos, el pastoreo, etc. son cada vez más abundantes y más conocidos. La creación de una red de ámbito estatal de ciudades con políticas de enfoque agroecológico supone un fuerte apoyo para estas políticas, respaldado por las numerosas ciudades que poco a poco se van adhiriendo a esta Red, como parte de una hoja de ruta que culminará en septiembre en la ciudad de Valencia con la constitución formal de esta red.

El origen de esta iniciativa surge de la firma del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas, en 2015. Este pacto, del que son signatarias en este momento 17 ciudades españolas, es pionero en el desarrollo de políticas alimentarias urbanas y constituye la base de gran parte del trabajo desarrollado por las ciudades en diferentes líneas de trabajo, desde la agricultura y el acceso a la tierra hasta la logística y la distribución de productos locales. El campo de acción es tan amplio y las propuestas de las ciudades tan variadas y ambiciosas que en muchos casos resulta difícil para los ayuntamientos que se inician en este recorrido encontrar apoyo técnico, experiencias de éxito y una mínima dirección a seguir, a pesar de que ya son muy numerosas las ciudades que han puesto en marcha políticas alimentarias en este sentido.

Este impulso, así como la necesidad de establecer líneas de intercambio y comunicación constituyen parte de los cimientos del proceso de creación de una Red de Ciudades, de ámbito estatal y capaz de facilitar y promover la cooperación entre ciudades, el intercambio de conocimientos, experiencias y recursos, y la difusión de las políticas alimentarias de enfoque sostenible. Los primeros pasos reuniones para su constitución de dieron en Zaragoza, en el marco de unas Jornadas europeas celebradas en diciembre de 2016 y desde entonces las ciudades han trabajado duro para seguir avanzando en esta plataforma. La Red pretende estar definitivamente constituida antes de fin de 2017, por lo que esta primera oleada de adhesiones de ciudades pioneras, es un acontecimiento de especial relevancia.

A pesar de que el trabajo realizado hasta ahora ha sido desarrollado por cada una de las ciudades de forma individual, el trabajo de coordinación de la red ya ha dado sus primeros frutos con la puesta en marcha de tres grupos de trabajo temáticos, para desarrollar algunos de los aspectos clave de estas políticas. En estos grupos el personal técnico de las ciudades, junto con organizaciones sociales y académicas locales, debaten sobre estrategias y herramientas, a partir de ejemplos funcionales de buenas prácticas, para apoyar la implementación de este tipo de políticas. Los tres grupos de trabajo se centran respectivamente en las temáticas de gobernanza alimentaria y participación; acompañamiento a nuevas iniciativas agroecológicas y acceso a la tierra; y apoyo y promoción de mercados locales. En paralelo continúan las labores de implantación de la Red, redactando y debatiendo sus estatutos y programando su asamblea constituyente.

La Red de Ciudades por la Agroecología hará su puesta de largo en las jornadas “Sociedad Civil, Alimentación y Ciudades Sostenibles” que se celebrarán en València (15-16 de septiembre) en el marco de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible. A su vez, la cumbre mundial de alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán, a celebrar en octubre también en València, será otro hito importante en la conformación de dicha Red. La información sobre estos acontecimientos puede seguirse tanto en la web de la Red de Ciudades, como en la de Valencia Capital de la Alimentación Sostenible.

Las ciudades en adheridas formalmente a la Red de Ciudades por la Agroecología, hasta este momento han sido las siguientes:

 

 

Pensando entre todxs la alimentación sostenible de Madrid

El pasado 18 de mayo se reunieron representantes de FAO España, Veterinarios Sin Fronteras-Justicia Alimentaria Global, Manos Unidas, Carta contra el Hambre, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y otras organizaciones sociales, cooperativas, AMPAs, centros de formación, federaciones de productores, asociaciones de comerciantes, personal técnico, investigadoras, vocales vecinales, colectivos ciudadanos, ONGs y particulares para hacer aportaciones a la elaboración de la Estrategia Alimentaria de Madrid. Se trata de un proceso que se está desarrollando entre abril y septiembre para cumplir uno de los objetivos recogidos en el Pacto de Milán, firmado por el Ayuntamiento de Madrid en octubre de 2015.

El taller del 18 de mayo se centró en tres líneas estratégicas del marco de acción del Pacto:

  • dietas y nutrición, con dos subgrupos de trabajo:
    • educación y sensibilización
    • salud y nutrición
  • equidad y economía social, con tres subgrupos:
    • acceso a la alimentación saludable para la población vulnerable
    • comedores institucionales
    • economía social y solidaria en el sector alimentación
  • reducción del desperdicio alimentario.

Los debates y las reflexiones que se produjeron entre los más de cincuenta participantes dejaron claro que evolucionar hacia un modelo alimentario más saludable, justo, inclusivo y resiliente pasa por cambios de patrones de consumo y de dietas en los colegios, en los mercados, en los centros de atención primaria, en comedores sociales, en los hogares…

Para lograr esos cambios, subrayaron, es fundamental el concurso de las Administraciones públicas a través de políticas públicas dirigidas a impulsar la educación alimentaria, dar a conocer alternativas y facilitar el acceso a alimentos sanos, saludables y producidos en condiciones justas.

Al finalizar el taller quedaron perfiladas algunas ideas y propuestas, entre las cuáles:

  • incorporar la figura de dietista-nutricionista en los servicios de salud primaria
  • incluir programas sobre alimentación en los currículums escolares
  • hacer campañas sobre alimentación, consumo responsable y desperdicio para todos los públicos
  • apoyar redes de comercialización de productos agroecológicos dentro del marco de la economía social y solidaria
  • prestar especial atención a los mercados municipales
  • hacer efectivo el derecho a la alimentación cuestionando el actual sistema de ayuda alimentaria

Lxs participantxs recordaron que la alimentación es un sector clave para abordar la raíz de problemas como la obesidad y el sobrepeso, que afectan al 37% de la población infantil de Madrid, según el ‘Estudio sobre el estado nutricional y los hábitos alimentarios en niños de 3 a 12 años de centros escolares públicos del municipio de Madrid’, o la insolvencia y pobreza alimentaria de los más de 450.000 hogares de la región en riesgo de pobreza, según la ‘Encuesta de Condiciones de Vida 2016’, del INE.

El miércoles 24 tuvo lugar el segundo de los talleres, en el que se abordaron la producción, distribución y el consumo a través de distintos grupos de trabajo:

  • almacenamiento, transporte y distribución;
  • transformación y procesado;
  • producción, venta y consumo;
  • compostaje y reducción de residuos;
  • formación, asistencia y financiación.

Además de los talleres hay un cuestionario disponible para colectivos y entidades relacionadas con la alimentación. Se trata de una vía complementaria para recabar información, iniciativas y sugerencias dirigida a la gente que no puede participar en los talleres presenciales.

Más información en esta web.

En septiembre tenemos una cita en València

Y la cita serán las Jornadas ‘Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles‘, que se celebran el 14 y el 16 de septiembre de 2017 en el Palacio de la Exposición, en la calle Galicia, 1. Desde el Comisariado de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible-València 2017 (Ayuntamiento de València), el Ayuntamiento de Zaragoza y la Red de Ciudades por la Agroecología tenemos el placer de invitaros a estas jornadas. La intención del evento es fortalecer los procesos y herramientas de gobernanza alimentaria para la sostenibilidad, desde el papel protagonista de la sociedad civil junto con el resto de actores del sistema alimentario en los territorios.

En esta línea, el evento persigue los siguientes objetivos específicos: 

  1. Dar un impulso a la Red de Ciudades por la Agroecología, en línea con la aplicación del Pacto de Milán sobre Políticas alimentarias Urbanas en el Estado español.
  2. Fortalecer y crear alianzas entre los distintos actores implicados en la promoción de sistemas alimentarios locales en cada territorio y entre los territorios.
  3. Desarrollar herramientas para la gobernanza alimentaria desde la sociedad civil.
  4. Establecer puentes de diálogo hacia Cumbre mundial de alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán, a celebrar en octubre en València.

Para ello, el programa combina momentos de reuniones de trabajo de Redes y organizaciones sociales, talleres colectivos de reflexión sobre gobernanza alimentaria y ponencias y microponencias sobre proyectos prácticos:

Encuentro de la Red de Ciudades por la Agroecología (reunión de trabajo para delegaciones oficiales de ciudades)

  • Jueves 14 de septiembre – 16 h: Reunión de la Red de Ciudades.
  • Viernes 15 de septiembre _ 9:30 h: Grupos de trabajo de la Red de Ciudades por la Agroecología (solo para las delegaciones de ciudades)

Jornadas sobre ‘Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles’

Estas Jornadas ofrecen un espacio a la sociedad civil para poder dialogar, debatir, encontrarse y aprender de diferentes experiencias en torno a la gobernanza alimentaria urbana. Celebradas en el marco de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible – València 2017, tienen como objetivo fortalecer los procesos y herramientas de gobernanza alimentaria entre los diferentes actores del sistema alimentario, especialmente en los territorios implicados en la Red de Ciudades por la Agroecología.

Con este encuentro pretendemos:

  • Fortalecer y crear alianzas entre los distintos actores implicados en la promoción de sistemas alimentarios locales en cada territorio y entre los territorios.
  • Desarrollar herramientas para la gobernanza alimentaria desde la sociedad civil.
  • Conocer diferentes experiencias y aprendizajes sobre sistemas alimentarios locales y agroecológicos en el marco del Pacto de Políticas Urbanas Alimentarias de Milán.

Con lo concluido en estas Jornadas estableceremos puentes de diálogo hacia la Cumbre Mundial de alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán, que se celebrará en un mes en València.

En este enlace puedes descargarte el programa definitivo en pdf.

 

 

Pincha aquí para acceder al formulario de inscripción general en el encuentro

Pincha aquí para acceder al formulario para delegaciones de ciudades de la Red de Ciudades por la Agroecología

¿Qué tipo de iniciativas vamos a compartir?

Experiencias y aprendizajes sobre sistemas alimentarios locales y agroecológicos en el marco del Pacto de Políticas Urbanas Alimentarias de Milán. Queremos conformar paneles de buenas prácticas sobre gobernanza, acceso la tierra y territorio, políticas locales, distribución y dinamización del sector agrario.

 ¿Cómo podéis presentar vuestra iniciativa durante las Jornadas?

 Podéis enviarnos un póster que será expuesto y que podrás comentar con las personas interesadas.

Si queréis también podéis realizar una microponencia en la que se debatirá brevemente sobre vuestra iniciativa.

 3 sencillos pasos para presentar vuestra experiencia:

  • Comunicadnos que estás interesad@ en participar: mándanos un correo a cimerasocialvlc2017@gmail.com indicando el nombre de la organización, el título de la iniciativa y un resumen de 10 líneas antes del 28 de julio. Indicadnos si estáis interesad@s en presentar microponencia.
  • Confeccionad el póster completo incluyendo la siguiente información (además del nombre de la entidad y el título de la iniciativa): territorio de implementación | contexto en el que surge la iniciativa | objetivos de la iniciativa | grupos sociales participantes o destinatarios | resultados obtenidos | dificultades encontradas | elementos facilitadores | claves para mantener la iniciativa en el tiempo. Os ofrecemos varias opciones de maquetación e impresión*
  • Preparad la microponencia, que no podrá exceder de 3 páginas con espaciado sencillo y carácter de 12 ptos y enviádnosla antes del 8 de septiembre.

 * Opciones para la maquetación e impresión del póster

  1. Nosotros lo maquetamos y lo imprimimos: nos mandáis la información y las fotos el equipo de organización nos encargamos del resto. En ese caso nos tenéis que enviar la información antes del 1 de septiembre
  2. Os pasamos una plantilla base que os oriente sobre la maquetación y nos enviáis el poster maquetado antes del 8 de septiembre para que podamos imprimirlo
  3. Lo maquetáis como os guste y nos enviáis el poster maquetado antes del 8 de septiembre indicando si quereis que lo imprimamos o si lo traéis impreso.

Los posters se expondrán impresos en tamaño A0

Más información sobre las Jornadas de viernes y sábado: cimerasocialvlc2017@gmail.com

Más información sobre el Encuentro de la Red de Ciudades: net@agroecocities.eu

Barcelona diseña su Estrategia de Impulso de la Política Alimentaria 2016-2019

El Ayuntamiento de Barcelona ha diseñado la Estrategia de Impulso de la Política Alimentaria 2016-2019 para promover desde la administración una política dirigida hacia la soberanía alimentaria y el consumo responsable. Se va a trabajar en seis ámbitos: la producción, la distribución, el consumo, la prevención y gestión de residuos, la sensibilización, difusión y formación y la seguridad alimentaria.

Los objetivos de la Estrategia son éstos:

1| Extender la soberanía alimentaria en la producción, la distribución y el consumo.

2| Fomentar la producción agroecológica.

3| Fomentar los circuitos cortos de comercialización y la presencia del producto agroecológico y de proximidad a la red de mercados municipales.

4| Fomentar el consumo responsable y luchar contra el despilfarro alimentario.

5| Velar por la seguridad alimentaria.

La estrategia persigue trabajar en la producción agroecológica, los circuitos cortos de comercialización y la presencia del producto agroecológico y de proximidad en los mercados municipales, además de luchar contra el desperdicio de alimentos.

Además, se prevé ampliar la práctica de la agricultura urbana y aumentar la producción de alimentos de manera ecológica, apoyando las iniciativas que promuevan los bancos de tierras para facilitar su acceso y su uso agrario.  También se pretende impulsar los bancos de semillas de variedades locales e incorporar nuevos perfiles laborales agroecológicos en planes de formación y ocupacionales de Barcelona Activa.

Con el objetivo de minimizar los residuos que provoca el sistema alimentario se van a desarrollar programas tanto en los centros educativos como dirigido a la  la ciudadanía para difundir los beneficios de un consumo responsable y saludable.

El conjunto de acciones cuenta con un presupuesto estimado total de 11,49 millones de euros y una inversión total de casi 3.819.000 euros.

Se puede acceder al documento de la Estrategia, en el que se detalla el marco de intervención, los documentos de referencia con que se ha trabajado y las acciones previstas pinchando en este enlace.

La Red tiene grandes retos que abordar

Esta entrada refleja los debates que se desarrollaron en el taller celebrado en las jornadas ‘Caminando hacia una red Europea de Ciudades por la Agroecología’, celebradas en Zaragoza el 13 y 14 de diciembre.

En ellas se recogen un conjunto de ideas, propuestas y desafíos que las ciudades tienen en materia de agroecología.

Se trabajó con el objetivo de aportar a los integrantes de la Red de Ciudades algunas ideas clave y propuestas sobre las que trabajar tanto dentro de la propia Red como en cada una de las ciudades.

Bloque 1 _ [Revitalización de tejidos agrarios periurbanos]

[1]       Uno de los retos que tenemos que afrontar de forma urgente es el de reconectar los mundos rural y urbano. «Nos hacemos más falta que nunca». Hoy existe una dicotomía total entre ambos mundos a todos los niveles, incluso en el marco de las administraciones. Es necesario comenzar a trabajar en términos de territorio, trascendiendo los conceptos de urbano/rural, y avanzar juntos hacia una cultura de territorio. Y ello requiere, por ejemplo, avanzar hacia una mayor coordinación interdepartamental e interinstitucional. Además es necesario hacer un esfuerzo por fomentar espacios y herramientas de encuentro, en los que se produzca una comunicación persona a persona y se puedan trasladar y compartir –con honestidad- los discursos, realidades y saberes propios de los mundos urbano y rural.

  • En esta línea, hay que avanzar en mejorar el acceso a la tierra por parte de jóvenes agricultores/as o personas que quieran incorporarse al sector, algo que en estos momentos está generando problemas en algunos casos, como el del término municipal de Zaragoza. Se demanda a las administraciones que apoyen y acompañen este tipo de procesos de incorporación, mejorando el acceso a la información y facilitando los procesos de arrendamiento, modelos de contratos, etc.
  • En otro sentido, hay que seguir trabajando para combatir la desafección hacia el medio rural que se lleva instalando en nuestra sociedad desde hace décadas y los prejuicios que sobre éste podrían existir, que van unidos a una sobrevaloración ‘mediática’ de las virtudes de la vida en las ciudades. Igualmente, sería necesario incidir en mejorar la receptividad hacia los ‘forasteros’ por parte de las personas que habitan en el medio rural, como medio para incentivar la incorporación de nuevos profesionales a la actividad agraria.

[4]       Una de las necesidades que se estima importante cubrir es la de reforzar el trabajo en red, el cooperativismo, el trabajo conjunto, el asociacionismo, etc. Se detecta claramente que el trabajo individual es insuficiente para afrontar los enormes retos existentes hoy en día en materia de producción, distribución, comercialización, relación con las administraciones,… por lo que la única forma de avanzar en la viabilidad de las explotaciones agroecológicas es la de unir esfuerzos y desarrollar esfuerzos conjuntos. Es esencial avanzar en la capacitación de todas y todos en cuestiones tan relevantes para el trabajo en red como son el trabajo grupal y en equipo, la facilitación de procesos, la gestión emocional del trabajo en grupo, la resolución de conflictos, etc.

[5]       Tenemos que aprender, todas y todos, a trabajar con ‘el distinto’,  a compartir espacios y debates con las personas que no piensan igual que nosotros o que tienen miradas y enfoques diferentes a los nuestros. Es la vía necesaria para conseguir cambios e impedir que éstos sean bloqueados por las personas que pueden ver dichos cambios como una amenaza, un riesgo para sus intereses o una fuente de conflictos. En este sentido, tenemos que trabajar con aquello que nos une en lugar de enfatizar las diferencias.

[6]       Los alimentos tienen, precisamente, un fuerte potencial para reconectarnos con el territorio, con los agricultores/as y con el medio, un potencial que hay que aprovechar y con el que hay que trabajar. Además, pueden ser y son un instrumento para recuperar identidades y para reforzar los vínculos, afectos y emociones que nos reconectan con nuestras raíces, el territorio que habitaban y en el que trabajaban nuestros mayores y antepasados.

[7]       Es esencial avanzar hacia una administración que supere su rol normativo e inspector y trabaje para acompañar los procesos y necesidades de la sociedad civil. Los agricultores/as y las personas que trabajan en el medio rural se sienten en muchos casos ‘acosados’ por la administración y su ingente normativa, burocracia, trámites, licencias…, que a menudo no entienden, y tampoco se hace un esfuerzo por comunicar o explicar suficientemente  los motivos de dicha burocracia . Frente a esta realidad, la administración deben entender que el mantenimiento del medio rural y de la actividad agroecológica es un servicio que se presta al conjunto de la sociedad y, consecuentemente, desarrollar políticas activas de apoyo, acompañamiento y asesoramiento a las personas, empresas y colectivos que desarrollan este tipo de trabajo.

[8]       Se mencionan ciertos riesgos de que la generalización y el uso frecuente del término ‘agroecología’ por parte de las administraciones y/o empresas pueda conllevar su banalización, el vaciado de su contenido o su mal uso. En ese sentido, se solicita a la Red de Ciudades y a todas las personas vinculadas a este ámbito que cuiden que las connotaciones y matices vinculados al concepto de ‘agroecología’ se respeten, cuiden y protejan cuando se utilice este término.

[9]       Es importante revitalizar el paisaje agrario y periurbano y los elementos que lo conforman (caminos, acequias,…), como medio para ponerlo en valor y propiciar su uso–y su potencial para compras directas a los productores- por los/as habitantes de las ciudades. Al mismo tiempo, debe cuidarse que las posibles mejoras no conlleven una invasión del espacio periurbano por parte de la ciudad.

[10]   El concepto de ciudad saludable puede funcionar como ‘idea fuerza’ para generar proyectos y orientar voluntades tanto políticas como del conjunto de la sociedad hacia las mejoras y propuestas que un horizonte así debería procurar (en agroecología, urbanismo, movilidad, agua, paisaje, energía, zonas verdes, biodiversidad, etc.).

[11]   Las ideas, matices y elementos clave que el concepto de agroecología aporta al de agricultura ecológica no deben ser subestimados ni obviados. Muy al contrario, la dimensión social de la agroecología constituye en un eje clave a tener en cuenta y fomentar en todas las políticas y acciones que se pongan en marcha desde las ciudades.

[12]   Es necesario poner en marcha políticas alimentarias transversales que incidan en todas las áreas (salud, energía, residuos, acceso a la tierra, agua, paisaje, etc.). Hay que disminuir la dependencia energética, de las semillas industriales y de fitosanitarios y avanzar así hacia una mayor soberanía alimentaria. Habría que trabajar también para disminuir el consumo de carne y pescado e incrementar la proporción de productos vegetales en la dieta.

[13]   Hay que potenciar la demanda de productos procedentes de la agroecología, como medio indispensable para garantizar la viabilidad de las explotaciones. Trabajar para disminuir la diferencia de precios con los productos procedentes de la agricultura intensiva y para que los consumidores/as comprendan el valor añadido que los productos agroecológicos aportan en términos ambientales, sociales y económicos.

[14]   Es importante profundizar en el concepto de ‘parque agrario’ y los beneficios y fortalezas que figuras de este tipo pueden aportar a los/as agricultores y a la viabilidad de las explotaciones. Sería necesario analizar las diferentes opciones existentes y la viabilidad/interés de su puesta en marcha.

Bloque 2 _ [El acceso a la tierra y la protección de usos agrarios el territorio. Obstáculos y herramientas legales]

[15]   Es necesario construir entre todos los sectores, políticas que conserven y reconquisten los espacios agrarios periurbanos para el propio abastecimiento de la población. Una de las vías es el fomento de procesos de municipalización de estos espacios para fomentar la agricultura sostenible.

[16]   La planificación urbanística es una potente herramienta que define el modelo de ciudad y los diferentes usos del suelo para el presente y el futuro de los núcleos urbanos. Una cuestión fundamental para caminar hacia un modelo de ciudad por la agroecología es la integración en estos planes de suficiente suelo agrario periurbano para abastecer a la ciudad, recalificando, si es necesario, el terreno que se le fue arrebatando a favor de un modelo más urbanístico. A través de los planes urbanísticos, también se debería limitar el crecimiento de las ciudades, al tiempo que se debería  fomentar  el crecimiento de los pueblos y núcleos rurales. Los planes tienen un gran potencial para ayudar a interpretar el modelo de ciudad que promueven  y para visibilizar los usos dominantes.

[17]   Es necesario facilitar el acceso a la tierra a los pequeños agricultores. En muchos casos existen tierras agrícolas sin cultivar y sin ningún otro uso, mientras que  nuevos emprendedores agrarios y hortelanos no encuentran terrenos disponibles para desarrollar su actividad. Habría que buscar medidas normativas que dificulten la posesión de tierras agrícolas sin actividad, que son consideradas dentro de un modelo clásico industrializado. Es necesario un uso más sostenible del suelo. En este punto se estableció bastante debate desde concepciones diferentes sobre el concepto de propiedad del suelo. Pero todo el mundo estuvo de acuerdo en que el suelo agrícola debe estar en uso con independencia de la actividad del propietario.

[18]   La red de ciudades por la agroecología debería ser una red integradora de todas las experiencias agrarias del entorno de las ciudades, fomentando lo ecológico, pero también facilitando procesos de acompañamiento a agricultores y hortelanos en su proceso de transformación a la producción ecológica. Sería muy interesante poder organizar programas formativos del estilo de los Erasmus para agricultores.

[19]   En la línea de crear una red inclusiva e integradora, se podrían incluir dentro dela red las uniones de agricultores que ya existen y que vienen uniendo sus esfuerzos y su lucha por el modelo de ciudad agroecológica.

 

 

Bloque 3 _ [Redes alimentarias locales y circuitos cortos de comercialización]

[20]   Consolidar la figura de los mercados agroecológicos locales y de venta directa como seña de identidad de las ciudades miembras, por sus muchos valores (sociales, comunitarios, identitarios, pedagógicos, etc.) . Para ello, se debe trabajar en la resolución de las trabas legales y administrativas que todavía tiene la venta directa en muchas ciudades.

[21]   Poner en marcha en las ciudades procesos de concertación social incidentes para definir las estrategias agroecológicas locales, donde se acuerden lenguajes, conceptos y procedimientos de forma participada. Específicamente, la consideración de los sistemas participados de garantía y los mecanismos de certificación oficial en los sistemas agroalimentarios locales.

[22]   Apoyar a los productores locales en áreas como por ejemplo en su asesoramiento comercial para posicionarse adecuadamente en su nicho de mercado y en la escala de la producción-consumo locales.

[23]   Revisar los pliegos de contratación pública para facilitar la incorporación de criterios que incluyan lo agroecológico, y especialmente en la restauración colectiva pública.

[24]    Facilitar el acceso de los productores locales agroecológicos y de los grupos de consumo al acceso a infraestructuras públicas, como mercados, locales, etc.

[25]   Apoyar la coordinación de los productores locales para mejorar la distribución de sus producciones escalándola al nivel comarcal-> regional-> europeo.

[26]   Incorporar a los procesos locales de transición hacia lo agroecológico, la componente social y pedagógica: formación de agricultores, puesta en valor de lo agroecológico local en la sociedad, reconexión con la tierra y el territorio, etc. La comunicación debería basarse en aquellos mensajes que han demostrado tener cierta capacidad de influencia en la sociedad: la salud, la gastronomía y la cercanía del productor.

[27]   Estimular el intercambio de prácticas locales que se están poniendo en marcha desde las ciudades para hacerlas globales en la  búsqueda de soluciones a los retos que plantea la promoción de la agroecología en las ciudades.

[28]   Trabajar hacia un cambio de escala en la prevalencia del modelo alimentario con base agroecológica, que haga masivo este modelo alimentario y elimine el ‘estigma’ de elitista que tiene la alimentación agroecológica.

 

Bloque 4 _ [Gobernanza alimentaria, procesos participativos y políticas alimentarias locales. Redes para la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios locales]

[29]   Como propuesta más valorada por parte del grupo se considera que la participación social debe ser una pieza clave tanto en la constitución como en el funcionamiento de esta red, y que para ello la red debe partir de e  incorporar mecanismos de participación activa en los que al menos deberían estar representados  tres colectivos fundamentales: consumidores, productores y representantes de movimientos sociales.

[30]   Así mismo, la propia red debería servir como paraguas y elemento definitorio que garantizase la continuidad de las ciudades  a lo largo del tiempo,  independientemente de avatares políticos o de personas, e incluso servir como fermento para generar una red estatal de ciudades agroecológicas. En este sentido esta propuesta se considera junto a la anterior como una de las fundamentales y se apoya en la reflexión de que el “pertenecer a la red” debe ser un paso acordado y aceptado por todos los representantes municipales y definirse en el plano administrativo de manera que no pueda ser obviado o vaciado de contenido en sucesivas legislaturas.

[31]   La red debiera funcionar como un lobby que permitiese presionar en las políticas agrarias europeas y nacionales como una estructura que genera opinión y tendencias en aspectos tales como la facilidad del acceso a la tierra, el fomento del establecimiento de canales cortos y las políticas agroecológicas.

[32]   Esta red internacional puede y debiera ser un buen impulso y la base adecuada para que las ciudades españolas integradas en la red diesen los pasos necesarios para constituirse una red de ciudades por la agroecología a escala estatal.

[33]   El desarrollo de las propuestas de esta red debe contemplar además de los territorios más cercanos a las ciudades, otros aspectos de territorios menos cercanos basados en criterios de conservación de la biodiversidad y del mantenimiento de estructuras socioeconómicas tradicionales en medio rural. Se considera que el mantenimiento de espacios de AVN, de manejo tradicional de suelos y pastos, de mantenimiento de razas o de semillas autóctonas deber ser un factor a valorar en el establecimiento de criterios de consumo en la estructura de la red como un amanera de implicar a la sociedad urbana en el mantenimiento de la sostenibilidad de los territorios, en sentido amplio, en los que se asienta.

[34]   También se apunta que  “no deben existir líneas administrativas en la definición de lo local, sino criterios sociales, ambientales y territoriales”. Es decir, que el parámetro “local” se defina por criterios que no sean sólo de demarcación administrativa o de número de kilómetros de distancia entre producción y consumo, sino que se apoye también en criterios socio-ambientales propios de la agroecología.

[35]   En la línea de lo anterior, se plantea la posibilidad de que esta red no sólo se limite a territorios urbanos, sino que pueda albergar otro tipo de municipios más rurales o que, al menos, sirva de modelo de desarrollo agroecológico para la planificación de políticas agroalimentarias locales en municipios rurales desde propuestas participativas.

[36]   Se deben desarrollar fórmulas (económicas, sociales, administrativas, de gestión…) para potenciar el papel e implicar a los productores locales.

[37]   En esta línea, en el desarrollo de la red, el balance ético (criterios laborales, de equidad y sociales) debe ser un parámetro a tener en cuenta a la hora de plantear cualquier instrumento de potenciación y apoyo a los productores locales.

[38]   Un instrumento fundamental para esta red debe ser el desarrollo de presupuestos municipales estables que impulsen y mantengan las políticas agroalimentarias propuestas. Así mismo deben plantearse incentivos fiscales dirigidos al comercio y a la producción agroecológica a escala municipal y regional.

[39]   La red debe proveerse de mecanismos para hacer visibles sus acciones y plantear instrumentos de comunicación basados en el desarrollo de indicadores cuantitativos y cualitativos que puedan ser comunicados y divulgados de forma comprensible.

[40]   La red debe fomentar que las políticas alimentarias locales fomenten cambios que fomenten espacios de participación social en todos los ámbitos

[41]   El desarrollo de la red debe apoyarse en propuestas de educación ambiental dirigidas a los diversos colectivos sociales y económicos de las ciudades orientados a sensibilizar, concienciar, informar y fomentar el consumo responsable y sostenible.

[42]   Deberían plantearse políticas locales específicas que apoyen y faciliten la estabilidad del consumo y producción a través de diferentes instrumentos tales como mercados, distintivos, facilidades administrativas, consumo en espacios administrativos etc.

La política alimentaria de Gante, una experiencia de la que aprender

Gante es una de las ciudades que participa en nuestra red, y su proyecto es una de las experiencias de las que aprenderemos en las Jornadas que celebramos en diciembre próximo. Hoy presentamos aquí un primer acercamiento a ‘Gent en Garde’, la política alimentaria de la ciudad.

En 2013 la ciudad de Gante lanzó ‘Gent en Garde’, una política alimentaria que incluye cinco objetivos estratégicos para allanar el camino para un sistema alimentario sostenible. Estos objetivos se decidieron en mesas de trabajo con los diferentes agentes implicados, el aporte de la administración de la ciudad y el acuerdo político:

1. Una cadena alimentaria más corta y visible

Su primer objetivo se centra en impulsar los contactos y las relaciones entre los productores y los consumidores. Se esfuerzan por eliminar lo más posible los intermediarios entre los productores y los consumidores para crear cadenas alimentarias justas y eficientes que permitan a los consumidores tener una idea del valor real de sus alimentos. Esperan que esto contribuya a generar un mayor conocimiento mutuo entre los productores y los consumidores, así como más espacio para la agricultura, tanto dentro como alrededor de la ciudad.

2. Producción y consumo de alimentos más sostenibles

El objetivo es garantizar una producción alimentaria segura, sostenible, de alta calidad, honesta y sana, así como velar por el bienestar de los animales. También buscan patrones de consumo más sostenibles. Y trabajan iniciativas destinadas a llevar alimentos más sostenibles a la ciudad.

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3. La creación de más valor añadido social para las iniciativas alimentarias

Un sistema alimentario sostenible también debe garantizar que todos tengan acceso a él. Además, debe crear valor añadido social. En Gante están trabajando para crear una fuerte cohesión social y un mayor empleo social, así como en la educación, como medio para maximizar los esfuerzos a largo plazo. También persiguen un conocimiento riguroso para poder desarrollar acciones bien planificadas.

4. Reducir el desperdicio de alimentos

Hoy en día, aproximadamente un tercio de los alimentos producidos se pierde, principalmente al principio y al final de la cadena. En Gante están haciendo todo lo que pueden para que su sistema alimentario sea más eficiente, buscando nuevos mercados y oportunidades alternativas para procesar los excedentes de alimentos.

5. Reutilización óptima de los residuos alimentarios como materia prima

Incluso cuando la comida termina como un desperdicio, no es necesario que se pierda. Estos residuos pueden ser compostados y así reutilizados como materia prima, creando un valor añadido medioambiental.

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Inspirándose en un enfoque similar en Bristol y Toronto, la ciudad de Gante ha creado un Consejo Alimentario. El consejo de política alimentaria “Gent en Garde” está formado por unos 25 miembros de diversos sectores: la agricultura, las asociaciones, la Universidad y la investigación y el comercio.

Este grupo actúa como caja de resonancia para la política alimentaria de la ciudad, emite recomendaciones sobre proyectos nuevos o los ya existentes, propone nuevas ideas, discute la visión estratégica de la ciudad y actúa como embajador para ayudar a promover la visión de la ciudad sobre la producción y consumo sostenible de alimentos .

Hay mucho más que compartir y aprender de Gante. Puedes venir a escuchar a Katrien Verbeke el próximo diciembre en Zaragoza y, mientras tanto, tener una mirada más detallada en su material ‘Gent en Garde’.

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