Entradas

Se abre el proceso de participación y consulta de la Estrategia Agroalimentaria de València

En 2017 la ciudad de Valencia inició sus primeros pasos para la elaboración de un primer documento de impulso estratégico en forma de borrador con el objetivo de ser participado y trabajado en el marco del Consejo Alimentario Municipal, órgano que tendrá que definir y aprobar la Estrategia Agroalimentaria de la ciudad de València.

El pasado 14 de Junio de 2018, a lo largo de la jornada de constitución del Consejo Alimentario Municipal, la Concejalía de Agricultura, Huerta y Pueblos de Valencia presentó los grandes ejes que componen esta propuesta de estrategia, así como los valores y principios transversales que la conforman. Al mismo tiempo se detalló el proceso de consulta y participación previsto para trabajar de forma conjunta el borrador de la Estrategia Agroalimentaria en el Consejo Alimentario Municipal.

El documento se configura en torno a 6 líneas estratégicas:

  • CULTURA AGROALIMENTARIA
  • TRANSICIÓN AGROECOLÓGICA
  • ECONOMÍA ALIMENTARIA DE PROXIMIDAD
  • GOBERNANZA ALIMENTARIA LOCAL
  • DERECHO A LA ALIMENTACIÓN
  • PLANIFICACIÓN ALIMENTARIA TERRITORIAL

Hoy, ese borrador de Estrategia ya está listo para ser participado por todas las personas y entidades que quieran contribuir a diseñar y configurar el futuro de la ciudad. El documento puede consultarse y descargarse en este enlace.

El documento está abierto a la participación pública on line hasta el 1 de septiembre. Para realizar propuestas al documento, se ha dispuesto el siguiente Formulario on-line. Además, el 13 de septiembre se celebrará una jornada de participación y trabajo en común sobre el documento de borrador con la inclusión de las aportaciones recibidas vía on-line.

El 16 de octubre de 2018 está prevista la celebración de un Pleno del Consejo Alimentario Municipal de Valencia para la aprobación de la Estrategia Agroalimentaria de la ciudad. Y una vez el Consejo Alimentario Municipal valide este marco estratégico, se elevará al Pleno de Gobierno Municipal.

Votada en Pleno, la Estrategia Alimentaria Valencia 2025 será el marco de referencia para solicitar en el Ayuntamiento la asunción efectiva de la Estrategia, adaptando sus políticas agroalimentarias al nuevo marco y actualizando su Plan de Acción Integral y para orientar al resto de actores del sistema agroalimentario (públicos y privados) porque contribuyan a la transición que la Estrategia Agroalimentaria refleja.

Para más información, pincha en el siguiente enlace.

 

 

 

 

El pasado 20 de julio se presentó la Estrategia Alimentaria de Madrid

La Estrategia de Alimentación Saludable y Sostenible 2018-2020, que se presentó el pasado 20 de julio en el Ayuntamiento de Madrid, con la presencia de Manuela carmena y Enrique Yeves, fue aprobada por la Junta de Gobierno de la Ciudad de Madrid el 1 de marzo de 2018.

Los trabajos para definir la Estrategia se iniciaron a finales de marzo de 2017, en respuesta a los compromisos asumidos con la firma del Pacto de Milán. Su principal objetivo es definir una visión compartida sobre la que desarrollar medidas para construir un sistema alimentario más justo y respetuoso con la salud de las personas y del planeta. Asume el enfoque del derecho universal a una alimentación saludable, culturalmente adecuada, producida en condiciones justas, y asequible, a la que pueda acceder el conjunto de la ciudadanía. La Estrategia será la base sobre la que se coordinen políticas para avanzar hacia la soberanía alimentaria de la región.

Los objetivos generales de la Estrategia son:

  • aumentar la soberanía alimentaria en toda la cadena alimentaria;
  • promover dietas saludables y un consumo alimentario responsable y sostenible;
  • favorecer el acceso a una alimentación suficiente en calidad y cantidad, asequible y culturalmente apropiada a toda la población, con enfoque de género e interseccionalidad;
  • proteger la biodiversidad y los suelos, fomentar la agricultura y la producción en condiciones justas de alimentos agroecológicos y de proximidad y establecer alianzas urbano-rurales en el ámbito regional;
  • impulsar los circuitos cortos de comercialización, apoyar el tejido economic local y fomentar la Economía Social y Solidaria;
  • reducir el desperdicio de alimentos y favorecer el cierre de ciclos y la devolución de nutrientes a los suelos.

La primera parte de los trabajos de definición de la Estrategia se centró en la elaboración de un diagnóstico sobre el sistema alimentario en el municipio de Madrid, y la identificación de buenas prácticas de referencia, siguiendo las líneas de acción del Pacto de Milán. Entre abril y junio de 2017 se desarrolló un proceso participativo, que constó de dos sesiones de taller abierto con 11 mesas temáticas de trabajo, un espacio de participación on-line, y un panel público en el Paseo del Prado durante los actos de celebración del día Mundial del Medio Ambiente. Las propuestas recogidas en estos espacios se trabajaron en dos sesiones de valoración técnica con personas expertas y representantes municipales de las Áreas de Gobierno con competencias en las distintas materias, y a continuación se presentaron en un último taller de devolución. Por otra parte se establecieron espacios de comunicación y colaboración con agentes económicos de la ciudad, por una parte,  y con universidades y centros de investigación, por otra.

La Estrategia se articula en seis ejes de actuación, para los que se han definido 16 líneas estratégicas, y un total de 47 acciones.

  1. Gobernanza: el diseño, impulso y desarrollo de las políticas públicas dirigidas a construir sistemas alimentarios saludables, sostenibles y resilientes se debe hacer desde la corresponsabilidad y la colaboración de “todos los sectores del sistema alimentario, incluidas las autoridades locales, los entes técnicos y académicos, la sociedad civil, los pequeños productores y el sector privado”.
  2. Cultura alimentaria: las vecinas y vecinos de Madrid deben tener acceso a una dieta saludable, segura, culturalmente adecuada y ambientalmente sostenible. La estrategia refuerza y amplía la difusión de dietas sostenibles (saludables, seguras, culturalmente adecuadas, ambientalmente sostenibles y fundadas en los derechos) en los programas de promoción de la salud y en campañas de comunicación y formación a favor de estilos de vida saludables.
  3. Derecho a la alimentación: un sistema alimentario sostenible debe contribuir a garantizar el derecho a alimentos saludables y suficientes de los colectivos sociales más vulnerables, con enfoque de género e interseccionalidad.
  4. Impulso del sector agroalimentario sostenible: un sistema alimentario sostenible es aquel que logra proteger el territorio, facilitar la producción y la transformación alimentaria en ámbitos urbanos y periurbanos y establecer alianzas con el medio rural. Es decir, aquel que apuesta por alimentos de proximidad producidos en condiciones justas y respetuosas con el medio ambiente.
  5. Compra pública, comercio y restauración: un sistema alimentario sostenible favorece los canales cortos de comercialización y la conexión entre el medio rural y el urbano. Apoya, a su vez, los mercados municipales públicos y la Economía Social y Solidaria. Aprovecha el potencial de la compra pública para materializar el derecho a la alimentación y la promoción de sistemas alimentarios sostenibles.
  6. Residuos y desperdicio alimentario: es imprescindible reducir las pérdidas y prevenir el desperdicio de alimentos en todos los eslabones de la cadena alimentaria, sensibilizando a todas las partes implicadas. De forma complementaria a la reducción de desperdicios, es necesario recuperar los restos orgánicos para su adecuado tratamiento y reutilización en forma de abono.

Podéis acceder al documento de la Estrategia de Alimentación Saludable y Sostenible 2018-2020 en este enlace.

El 28 de abril, jornada de presentación y debate de la Estrategia Alimentaria en Valladolid

El próximo sábado 28 de abril celebran en Valladolid una jornada de encuentro, debate e intercambio sobre la alimentación en la ciudad. El objetivo: presentar  el borrador de Estrategia Alimentaria que han estado elaborando de forma participada durante el último año, revisar juntxs su redacción final y realizar propuestas para incorporar al documento los cambios considerados necesarios.

Para ello habrá seis talleres temáticos, uno por cada ámbito de acción de la Estrategia:

  •  Apoyo a la producción, protección de usos agrarios y acceso a la tierra
  •  Apoyo a la comercialización y acceso a alimentación saludable
  •  Fomento de redes locales de distribución
  •  Sensibilización, comunicación y educación
  •  Prevención del desperdicio de alimentos
  •  Gobernanza y participación

Además, les acompañarán Arturo Angulo, responsable de alianzas de la Oficina de la FAO en España y Consol Castillo, Concejala de Agricultura, Huerta y Pueblos de València, una ciudad donde están realizando un gran esfuerzo y desarrollando líneas de trabajo muy interesantes.

Para terminar, se celebrará el trabajo realizado con una comida y un concierto. Y para lxs más pequeñxs, habrá talleres sobre alimentación durante la celebración de las sesiones de trabajo.

La participación es gratuita, pero es imprescindible rellenar este formulario.

Recordamos también que el plazo para realizar aportaciones on line al borrador de la Estrategia está abierto hasta el 18 de abril. Para realizarlas, han habilitado este enlace.

 

Valladolid avanza con fuerza en el camino hacia su Estrategia Alimentaria

Ya está listo el borrador de la Estrategia Alimentaria de Valladolid, el fruto del esfuerzo colectivo que llevan ya tiempo realizando para poder mejorar las políticas alimentarias de la ciudad. El documento puede consultarse o descargarse en este enlace.

Hoy se abre también un periodo de consulta pública del borrador de la Estrategia, un proceso que en su versión on line se extiende hasta el próximo 18 de abril y que culminará el sábado 28 de abril por la mañana con una presentación pública y abierta del documento, en el que se celebrarán mesas temáticas para revisar y debatir las medidas que éste recoge.

Para realizar propuestas al documento, han habilitado este formulario on line, diseñado para facilitar las aportaciones de todas las personas y entidades que deseen hacerlo. El proceso participativo de redacción de la Estrategia está, en este punto, muy avanzado; y desde mayo de 2017 ha habido numerosas oportunidades de participar en su construcción.

Así, la Estrategia es fruto del esfuerzo combinado y la cooperación entre el gobierno local y la sociedad civil vallisoletana, y constituye un ejemplo de coproducción de políticas públicas para el bien común. Debe ser considerado como un punto de partida en el proceso de construcción de políticas alimentarias urbanas en Valladolid, ya que es el primer Plan Estratégico planteado a tal efecto en la ciudad.

En cuanto a contenido, el primer capítulo introduce a la justificación del documento y a la descripción del proceso seguido para desarrollarlo. En el segundo capítulo se exponen las principales conclusiones de los tres estudios diagnósticos que, desde perspectivas diferentes y complementarias, se han realizado de cara a servir de base para el planteamiento de la presente Estrategia. El tercer capítulo describe el marco normativo e institucional en el que se inscribe la Estrategia, sí como los objetivos generales de los que ésta se dota y los principios básicos en que se apoya. El cuarto capítulo describe los 6 ámbitos de acción que componen la Estrategia, desglosando medidas y acciones propuestas y priorizadas en cada uno de ellos. Una vez definidos los ámbitos, medidas y acciones, el quinto capítulo plantea el marco de implementación de la Estrategia, definiendo los órganos de gobernanza y pasa a describir las condiciones operativas para que esta Estrategia se convierta en una herramienta efectiva de políticas alimentarias para la ciudad de Valladolid.

En todo caso, la Estrategia deberá ser complementada con la aprobación formal de la misma en meses sucesivos y con el Plan de Acción derivado, así como de un programa de acciones en el corto plazo que permita ir avanzando y dotando de resultados a lo que en ella se expone.

 

Una primera síntesis de las Jornadas de València: un gran esfuerzo colectivo para mejorar nuestros sistemas alimentarios

18 ciudades acuerdan en València la creación de una red de ciudades por la sostenibilidad de los sistemas alimentarios

El 14 y y 15 de septiembre se celebró en València una importante asamblea en el proceso de creación de la Red de Ciudades por la Agroecología, promovida por el Ayuntamiento de Zaragoza y apoyada por la Fundación Entretantos, el Ayuntamiento de Valencia y la Fundación Daniel y Nina Carasso. La Red cuenta ya con 9 capitales autonómicas y 11 provinciales y otros 6 municipios como miembros impulsores, con el objetivo de intercambiar recursos y experiencias, así como dotar de visibilidad a las políticas alimentarias urbanas  y sostenibles.

A la reunión asistieron delegaciones de 18 ciudades, formadas por representantes y personal muncipales, organizaciones sociales, universidades y sector productor ecológico. Las delegaciones asistentes han sido Barcelona, Carcaboso, Córdoba, El Prat de Llobregat, Granollers, Fuenlabrada, Las Palmas de Gran Canaria, Lleida, Manresa, Palma de Mallorca, Pamplona-Iruña, Valencia, Valladolid y Zaragoza, entre las ciudades que ya se han adherido a la Red; así como Madrid, Oviedo, Rivas-Vaciamadrid y Navàs, que prevén adherirse en las próximas semanas. En la asamblea se aprobó un borrador de los estatutos de la futura asociación y se avanzó en un plan de trabajo para los próximos años. También se han dado pasos importantes para la formalización de la Red antes de fin de año. A su vez, al evento han asistido representantes de la FAO y de otros organismos internacionales como la Red Holandesa de Ciudades “Dutch City Food Deal”.

La reunión de la Red se ha realizado en el marco de las jornadas “Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles”, que se celebraron del 15 al 16 de septiembre en València, dentro del programa de eventos de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible, previos al III Encuentro Mundial de Alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas.

Tras un intenso trabajo a lo largo de 2017, la Red llega a este momento de formalización con un importante peso específico, al incorporar a la mayoría de ciudades españolas firmantes del Pacto de Milán, y un largo camino recorrido. Entre sus actividades principales destaca la puesta en marcha de tres Grupos de Trabajo (1- Gobernanza y participación alimentaria; 2- Acompañamiento al emprendimiento agroecológico y acceso a la tierra; y 3- apoyo a los mercados y redes de distribución locales) en los que ya participan 12 ciudades. Además se han celebrado varias reuniones de trabajo y se ha organizado, junto con el Ayto. de València, el evento que ha servido de marco a la reunión. En la misma línea, se ha establecido una importante red de contactos internacionales, incluyendo los de la red Agroecocities, otras redes nacionales (como la británica Sustainable Food Cities o la alemana BioStädte), u organismos internacionales como ICLEI y Eurocities.

Para Teresa Artigas, Concejala de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Zaragoza, la formalización de la Red “es un momento de celebración en el que la alimentación se sitúa de pleno derecho en la agenda política de las ciudades. La propuesta agroecológica aúna la creación de empleo, la sostenibilidad social y ecológica y el equilibrio territorial; frente a un sistema alimentario globalizado que genera cambio climático, degradación de aguas y suelos, hambre y 1500 millones de personas obesas, alimentos nocivos, y migraciones masivas. La participación de la sociedad civil en las políticas alimentarias urbanas, y en la propia conformación de esta Red, es un seguro de que estamos haciendo de la alimentación, de nuevo, un bien común a toda la sociedad.”

La sociedad civil y el sector agrario, protagonistas de las políticas alimentarias urbanas para la sostenibilidad

Representantes de más de 25 gobiernos locales y 70 organizaciones sociales de ámbito local, estatal y europeo, se reunieron en València en las jornadas Sociedad civil, alimentación y ciudades sostenibles” celebradas entre el 14 y el 16 de septiembre. Tres días que han servido para debatir sobre la gobernanza de los sistemas alimentarios locales y buscar herramientas para mejorar la alimentación y su sostenibilidad. En el marco de este encuentro, además, se ha elaborado un mensaje desde la sociedad civil europea a la III Cumbre Mundial de Alcaldes de Ciudades Firmantes del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas, que se celebrará los próximos 19 al 21 de octubre en la misma ciudad de València.

Al final han sido más de 200 personas las que se han reunido en estos días en el Palacio de la Exposición de València para analizar los retos de las políticas públicas locales, y especialmente en cuanto a la participación de la sociedad civil en la promoción de sistemas alimentarios locales y sostenibles. Las jornadas estaban convocadas por los Ayuntamientos de València y Zaragoza y la Red de Ciudades por la Agroecología, así como un gran número de organizaciones sociales de ámbito estatal y local.

Durante tres días se han sucedido momentos de gran intensidad. El jueves 14 se celebró una multitudinaria asamblea de la Red de Ciudades por la Agroecología, que ha acogido delegaciones de 17 ciudades que representan a cerca de 9 millones de habitantes. A lo largo del viernes 15 se ha trabajado intensamente en la definición de herramientas para la buena gobernanza de sistemas alimentarios locales y sostenibles, desde una perspectiva de cooperación entre  ayuntamientos y sociedad civil. Por último, el sábado 16 se han recogido los discursos de organizaciones sociales y agrarias de ámbito europeo comprometidas con la Soberanía Alimentaria y la Agroecología para elaborar, de forma colaborativa, el mensaje que la sociedad y las ciudades han querido enviar a los alcaldes firmantes del Pacto de Milán, que se reunirán en octubre en Valencia.

En el actual marco de políticas de austeridad y de hegemonía de los mercados financieros globales respecto a las necesidades de las poblaciones locales, los debates han resaltado la importancia de la participación de la sociedad civil en la co-producción de políticas públicas para la sostenibilidad. Esta articulación sociedad-administración presenta importantes retos a superar, como la inestabilidad y fragilidad de los procesos de innovación social en el ámbito de la ciudad, la perdida de independencia de las organizaciones sociales o la reducida coordinación intersectorial y multinivel dentro de la propia administración. Se ha resaltado la importancia del protagonismo del sector agrario en las políticas alimentarias urbanas, y la necesidad de articular las políticas alimentarias urbanas en escalas territoriales superiores, en línea con los denominados “Sistemas Alimentarios de Ciudad-Región”.

Para Joan Ribó, alcalde de València, las jornadas suponen que «la sociedad civil se ha convertido en un elemento fundamental para el desarrollo de los territorios y el bien común. Asegurar sistemas alimentarios sostenibles es un obligación ética que no podemos ignorar». Para Arturo Angulo, representante de FAO, «la agroecología es una respuesta integral de sostenibilidad ambiental, social y económica para los sistemas alimentarios. La creciente apuesta de las ciudades españolas por la agroecología y la participación social puede convertirse en un referente internacional».

Pronto iremos colgando más información sobre las Jornadas, la red y los procesos de intercambio, reflexión y debate que se están llevando a cabo en torno a los sistemas alimentarios…

Lluvia de adhesiones a la “Red de Ciudades por la Agroecología”

Las ciudades agroecológicas dan el primer paso para coordinar políticas municipales sobre alimentación sostenible. Ocho ciudades de todo el estado han cumplido ya con el paso de adherirse formalmente a la Red de Ciudades por la Agroecología, una plataforma en la que participan los ayuntamientos y también colaboran asociaciones y organizaciones sociales que apoyan las estrategias municipales de alimentación sostenible. Las pioneras en la constitución de esta red son, junto al Ayuntamiento de Zaragoza y al de Valencia, ciudades como El Prat de Llobregat, Palma de Mallorca o Fuenlabrada , a las que se sumarán en las próximas semanas nuevas ciudades como Madrid, Lleida, Manresa, Córdoba y otras.

Hace mucho tiempo que las ciudades dejaron de ser comparsas en el desarrollo de políticas de alcance global y asumieron una posición de liderazgo. Las políticas municipales poco a poco se han ido convirtiendo, por méritos propios, en la vanguardia de la sostenibilidad, consiguiendo avances muy significativos en cuestiones como el transporte y la movilidad, la calidad del aire o, más recientemente, la alimentación sostenible. Las políticas que persiguen una alimentación sana, de proximidad, bajos insumos, ambientalmente responsable y socialmente justa se están convirtiendo en una de las principales líneas de avance en las estrategias integrales para la lucha contra el cambio climático, las dietas insaludables, la mejora de la salud, la protección de la calidad del agua la fertilidad del suelo o los paisajes culturales. En este sentido, y especialmente a partir de la firma del Tratado de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas (2015), las ciudades se han convertido en actores de primera línea, trabajando desde la perspectiva de un nuevo modelo de alimentación para sus ciudadanos. Los casos de ciudades que apoyan la recuperación y conservación del suelo agrario, la agricultura ecológica, los mercados locales, los circuitos cortos, el pastoreo, etc. son cada vez más abundantes y más conocidos. La creación de una red de ámbito estatal de ciudades con políticas de enfoque agroecológico supone un fuerte apoyo para estas políticas, respaldado por las numerosas ciudades que poco a poco se van adhiriendo a esta Red, como parte de una hoja de ruta que culminará en septiembre en la ciudad de Valencia con la constitución formal de esta red.

El origen de esta iniciativa surge de la firma del Pacto de Milán sobre Políticas Alimentarias Urbanas, en 2015. Este pacto, del que son signatarias en este momento 17 ciudades españolas, es pionero en el desarrollo de políticas alimentarias urbanas y constituye la base de gran parte del trabajo desarrollado por las ciudades en diferentes líneas de trabajo, desde la agricultura y el acceso a la tierra hasta la logística y la distribución de productos locales. El campo de acción es tan amplio y las propuestas de las ciudades tan variadas y ambiciosas que en muchos casos resulta difícil para los ayuntamientos que se inician en este recorrido encontrar apoyo técnico, experiencias de éxito y una mínima dirección a seguir, a pesar de que ya son muy numerosas las ciudades que han puesto en marcha políticas alimentarias en este sentido.

Este impulso, así como la necesidad de establecer líneas de intercambio y comunicación constituyen parte de los cimientos del proceso de creación de una Red de Ciudades, de ámbito estatal y capaz de facilitar y promover la cooperación entre ciudades, el intercambio de conocimientos, experiencias y recursos, y la difusión de las políticas alimentarias de enfoque sostenible. Los primeros pasos reuniones para su constitución de dieron en Zaragoza, en el marco de unas Jornadas europeas celebradas en diciembre de 2016 y desde entonces las ciudades han trabajado duro para seguir avanzando en esta plataforma. La Red pretende estar definitivamente constituida antes de fin de 2017, por lo que esta primera oleada de adhesiones de ciudades pioneras, es un acontecimiento de especial relevancia.

A pesar de que el trabajo realizado hasta ahora ha sido desarrollado por cada una de las ciudades de forma individual, el trabajo de coordinación de la red ya ha dado sus primeros frutos con la puesta en marcha de tres grupos de trabajo temáticos, para desarrollar algunos de los aspectos clave de estas políticas. En estos grupos el personal técnico de las ciudades, junto con organizaciones sociales y académicas locales, debaten sobre estrategias y herramientas, a partir de ejemplos funcionales de buenas prácticas, para apoyar la implementación de este tipo de políticas. Los tres grupos de trabajo se centran respectivamente en las temáticas de gobernanza alimentaria y participación; acompañamiento a nuevas iniciativas agroecológicas y acceso a la tierra; y apoyo y promoción de mercados locales. En paralelo continúan las labores de implantación de la Red, redactando y debatiendo sus estatutos y programando su asamblea constituyente.

La Red de Ciudades por la Agroecología hará su puesta de largo en las jornadas “Sociedad Civil, Alimentación y Ciudades Sostenibles” que se celebrarán en València (15-16 de septiembre) en el marco de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible. A su vez, la cumbre mundial de alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Milán, a celebrar en octubre también en València, será otro hito importante en la conformación de dicha Red. La información sobre estos acontecimientos puede seguirse tanto en la web de la Red de Ciudades, como en la de Valencia Capital de la Alimentación Sostenible.

Las ciudades en adheridas formalmente a la Red de Ciudades por la Agroecología, hasta este momento han sido las siguientes:

 

 

Pensando entre todxs la alimentación sostenible de Madrid

El pasado 18 de mayo se reunieron representantes de FAO España, Veterinarios Sin Fronteras-Justicia Alimentaria Global, Manos Unidas, Carta contra el Hambre, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y otras organizaciones sociales, cooperativas, AMPAs, centros de formación, federaciones de productores, asociaciones de comerciantes, personal técnico, investigadoras, vocales vecinales, colectivos ciudadanos, ONGs y particulares para hacer aportaciones a la elaboración de la Estrategia Alimentaria de Madrid. Se trata de un proceso que se está desarrollando entre abril y septiembre para cumplir uno de los objetivos recogidos en el Pacto de Milán, firmado por el Ayuntamiento de Madrid en octubre de 2015.

El taller del 18 de mayo se centró en tres líneas estratégicas del marco de acción del Pacto:

  • dietas y nutrición, con dos subgrupos de trabajo:
    • educación y sensibilización
    • salud y nutrición
  • equidad y economía social, con tres subgrupos:
    • acceso a la alimentación saludable para la población vulnerable
    • comedores institucionales
    • economía social y solidaria en el sector alimentación
  • reducción del desperdicio alimentario.

Los debates y las reflexiones que se produjeron entre los más de cincuenta participantes dejaron claro que evolucionar hacia un modelo alimentario más saludable, justo, inclusivo y resiliente pasa por cambios de patrones de consumo y de dietas en los colegios, en los mercados, en los centros de atención primaria, en comedores sociales, en los hogares…

Para lograr esos cambios, subrayaron, es fundamental el concurso de las Administraciones públicas a través de políticas públicas dirigidas a impulsar la educación alimentaria, dar a conocer alternativas y facilitar el acceso a alimentos sanos, saludables y producidos en condiciones justas.

Al finalizar el taller quedaron perfiladas algunas ideas y propuestas, entre las cuáles:

  • incorporar la figura de dietista-nutricionista en los servicios de salud primaria
  • incluir programas sobre alimentación en los currículums escolares
  • hacer campañas sobre alimentación, consumo responsable y desperdicio para todos los públicos
  • apoyar redes de comercialización de productos agroecológicos dentro del marco de la economía social y solidaria
  • prestar especial atención a los mercados municipales
  • hacer efectivo el derecho a la alimentación cuestionando el actual sistema de ayuda alimentaria

Lxs participantxs recordaron que la alimentación es un sector clave para abordar la raíz de problemas como la obesidad y el sobrepeso, que afectan al 37% de la población infantil de Madrid, según el ‘Estudio sobre el estado nutricional y los hábitos alimentarios en niños de 3 a 12 años de centros escolares públicos del municipio de Madrid’, o la insolvencia y pobreza alimentaria de los más de 450.000 hogares de la región en riesgo de pobreza, según la ‘Encuesta de Condiciones de Vida 2016’, del INE.

El miércoles 24 tuvo lugar el segundo de los talleres, en el que se abordaron la producción, distribución y el consumo a través de distintos grupos de trabajo:

  • almacenamiento, transporte y distribución;
  • transformación y procesado;
  • producción, venta y consumo;
  • compostaje y reducción de residuos;
  • formación, asistencia y financiación.

Además de los talleres hay un cuestionario disponible para colectivos y entidades relacionadas con la alimentación. Se trata de una vía complementaria para recabar información, iniciativas y sugerencias dirigida a la gente que no puede participar en los talleres presenciales.

Más información en esta web.

Valladolid da los primeros pasos hacia una Estrategia Alimentaria Local

El abastecimiento alimentario de una gran ciudad es un reto que moviliza muy variadas dimensiones en los ámbitos de la justicia social, la sostenibilidad, el urbanismo y la ordenación del territorio, la salud pública, el ámbito laboral, el económico, el educativo o el comunitario. Por ello, están surgiendo en los últimos años iniciativas que, conscientes del potencial de las políticas alimentarias -como punto de encuentro temático para la gobernanza integral y multinivel- pretenden transitar hacia modelos integrados, sostenibles y coherentes de planificación.

Es el caso de la ciudad de Valladolid, que está iniciando estas semanas su propio proceso de investigación, reflexión y participación para avanzar hacia un modelo más sostenible de alimentación. Para abordar estas cuestiones, pero sobre todo para lanzar un debate al respecto en la sociedad vallisoletana, el Ayuntamiento de Valladolid ha puesto en marcha un proceso participativo para la redacción de su propia Estrategia Alimentaria Local, en consonancia con el acuerdo aprobado por unanimidad en el pleno municipal de 10 de enero “en defensa de la soberanía alimentaria y dinamización de los territorios agrarios”.

Lo hace en colaboración con el Grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas de la Universidad de Valladolid y la fundación entretantos y gracias a la financiación de la Fundación Daniel y Nina Carasso.

Se trata de un proyecto ambicioso al que están convocados todos los actores sociales que tienen algo que ver con la cadena alimentaria en la ciudad: comerciantes, agricultores, hosteleras, sanitarios, educadoras, profesionales y consumidores que tienen mucho que decir para conseguir un objetivo a largo plazo: construir entre todos un sistema alimentario local en Valladolid más sostenible, más cercano y más justo.

El reto que se plantean en Valladolid necesita, al menos, movilizar cuatro elementos sobre los que quieren pivotar el proyecto:

  • Un análisis del metabolismo de la ciudad y de su alfoz, centrado en lo relativo a los flujos alimentarios. Un trabajo que analice con detalle las necesidades alimentarias actuales de su población y los circuitos que siguen estos alimentos, pero también los impactos que generan las actuales configuraciones de las cadenas de distribución alimentaria, así como las posibilidades que ofrece el territorio próximo para generar un sistema alimentario local sostenible social y ecológicamente.
  • Una investigación social que permita vislumbrar las barreras (físicas y de infraestructuras; sociales y psicosociales; y económicas) presentes en el área metropolitana de Valladolid y que dificultan los cambios que un modelo alimentario sostenible y de cercanía podría encontrarse.
  • Un acuerdo social entre los principales actores implicados (autoridades locales relacionadas con el medio ambiente y la economía; comerciantes, restauración, hostelería y turismo; productores agroecológicos de cercanía y consumidores; centros educativos y de salud; así como otras entidades del tercer sector etc.)
  • Unas líneas estratégicas consensuadas que dibujen el ‘hacia dónde’ encaminar los esfuerzos para cambiar las políticas alimentarias locales desde una perspectiva integral y transversal; y esbozar los principios básicos de una Estrategia Alimentaria Local y Sostenible.

Entre las primeras necesidades para revisar el sistema alimentario local está conocer la opinión de consumidores y consumidoras: ¿cómo se compra en Valladolid? ¿Qué barreras existen para un modelo alimentario más sostenible? ¿Qué cambios son los prioritarios? Para avanzar en un mejor conocimiento de estas cuestiones se ha elaborado un sencillo cuestionario online, pensado para que lo cumplimente el mayor número de personas posible.

Para más información sobre el proyecto y los pasos que se van a ir dando, se puede consultar la web del proyecto pinchando aquí.

 

Barcelona diseña su Estrategia de Impulso de la Política Alimentaria 2016-2019

El Ayuntamiento de Barcelona ha diseñado la Estrategia de Impulso de la Política Alimentaria 2016-2019 para promover desde la administración una política dirigida hacia la soberanía alimentaria y el consumo responsable. Se va a trabajar en seis ámbitos: la producción, la distribución, el consumo, la prevención y gestión de residuos, la sensibilización, difusión y formación y la seguridad alimentaria.

Los objetivos de la Estrategia son éstos:

1| Extender la soberanía alimentaria en la producción, la distribución y el consumo.

2| Fomentar la producción agroecológica.

3| Fomentar los circuitos cortos de comercialización y la presencia del producto agroecológico y de proximidad a la red de mercados municipales.

4| Fomentar el consumo responsable y luchar contra el despilfarro alimentario.

5| Velar por la seguridad alimentaria.

La estrategia persigue trabajar en la producción agroecológica, los circuitos cortos de comercialización y la presencia del producto agroecológico y de proximidad en los mercados municipales, además de luchar contra el desperdicio de alimentos.

Además, se prevé ampliar la práctica de la agricultura urbana y aumentar la producción de alimentos de manera ecológica, apoyando las iniciativas que promuevan los bancos de tierras para facilitar su acceso y su uso agrario.  También se pretende impulsar los bancos de semillas de variedades locales e incorporar nuevos perfiles laborales agroecológicos en planes de formación y ocupacionales de Barcelona Activa.

Con el objetivo de minimizar los residuos que provoca el sistema alimentario se van a desarrollar programas tanto en los centros educativos como dirigido a la  la ciudadanía para difundir los beneficios de un consumo responsable y saludable.

El conjunto de acciones cuenta con un presupuesto estimado total de 11,49 millones de euros y una inversión total de casi 3.819.000 euros.

Se puede acceder al documento de la Estrategia, en el que se detalla el marco de intervención, los documentos de referencia con que se ha trabajado y las acciones previstas pinchando en este enlace.